30 subgéneros de fantasía explicados en 3 líneas o menos

La fantasía, el género literario más ambiguo por excelencia (por naturaleza, en mi opinión, debería ser precedido todavía por un “tal vez”), ha sido víctima histórica de un cirujano muy apegado a su bisturí, mejor conocido por su nombre de pila, Taxonomía, y su fiel mano derecha, Etiqueta de Marketing. La pobre ha sido seccionada más que la última pizza al final de la fiesta y el resultado es un mar de migas (mejor conocidas como subgéneros) difícil de navegar.

Así que hoy día te voy a explicar treinta de los subgéneros más importantes de la fantasía, porque ponerle nombre a las cosas significa definirlas, hacerlas reconocibles, identificarlas. Y eso, a su vez, te hace la vida más fácil cuando vas a una librería en busca de algo nuevo que leer. Y también te da una idea de qué tan grande es este género en realidad. Algo que es muy importante si tú, como yo, pensabas que la fantasía empezaba con Tolkien y acababa con Rowling.

Permíteme abrir la puerta de tu mente y dejar entrar, en orden alfabético, a:

  1. Alta fantasía

Término muy controvertido pero que, en realidad, solo significa que la historia toma lugar en un mundo que no es el nuestro, que no es la tierra que conocemos. La historia está ambientada en lo que llamamos un mundo secundario, que tiene (o por lo menos debería tener) su propia lógica y coherencia interior.

Ejemplo: El cosmere de Brandon Sanderson. ¿Por qué recomendarte solo un mundo cuando puedo recomendarte un universo entero?

  1. Baja fantasía

Exactamente lo contrario. Novelas con un elemento fantástico que toman lugar en la tierra, en nuestro mundo conocido y familiar (por lo menos hasta que aparece el elemento fantástico). 

Ejemplo: Buenos Presagios de Neil Gaiman y Terry Pratchett.

  1. Fantaciencia

Género híbrido que mezcla tropos de los dos géneros de los que sale su nombre. Por un lado, el mundo científicamente lógico y racional de la ciencia ficción y, por el otro, la presencia de un elemento mágico de la fantasía.

Ejemplo canónico: Star Wars.

Bonus: Gideon la Novena de Tamsyn Muir y La Quinta Estación de N. K. Jemisin.

  1. Fantasía arturiana

Novelas inspiradas en las leyendas del rey Arturo, desde Excalibur hasta el Santo Grial. 

Ejemplo: Las nieblas de Avalón de Marion Zimmer Bradley.

  1. Fantasía cristiana

Novelas en las que, aunque Dios no aparece como un personaje, la historia, los personajes y la cosmovisión general del autor reflejan claros valores cristianos. 

Ejemplo bíblico: Las Crónicas de Narnia de C. S. Lewis.

  1. Fantasía cómica/absurdista

Novelas que parodian los clichés y estereotipos del género a través de la exageración, el humor y el ridículo. Pueden llevar la trama, los personajes y la creación del mundo hasta los límites de lo absurdo. 

Ejemplo canónico: Mundodisco de Terry Pratchett.

Bonus: Reyes de la Tierra Salvaje de Nicholas Eames.

  1. Fantasía cozy

Un género relativamente nuevo pero que va creciendo. Son novelas con ambientaciones y tramas tranquilas, con temáticas centradas en la amabilidad y la pertenencia. 

Ejemplo: El café de las leyendas de Travis Baldree.

  1. Fantasía de asesinos

Novelas que giran en torno a un asesino o mercenario. (Los ladrones también entran en este subgénero). Los protagonistas tienden a ser moralmente grises y las tramas están llenas de intriga y misterio. 

Ejemplos: Trono de Cristal de Sarah J. Maas y Aprendiz de Asesino de Robin Hobb. 

  1. Fantasía de búsqueda/Quest fantasy

Novelas estructuradas alrededor de una misión específica, ya sea la búsqueda de un objeto en concreto (¡Hola, McGuffins!) o llegar a un destino en particular. Tienden a seguir muy de cerca El Camino del Héroe. 

Ejemplo canónico: El señor de los anillos de J. R. R. Tolkien.

  1. Fantasía de cuentos de hadas

Estas novelas se distinguen por usar tramas, imaginarios, personajes  y/o simbología del folklore. 

Ejemplo canónico: los cuentos de los hermanos Grimm.

Ejemplos más modernos: Stardust de Neil Gaiman y Un cuento oscuro de Naomi Novik.

  1. Fantasía de dragones

No necesita más explicación. Aunque el tipo de dragón varía (malo/bueno, irracional/racional), siempre está presente. Estas historias se tienden a centrar en una de dos cosas: 1) la relación de los humanos con los dragones (¿quién no ama la idea de ser un jinete de dragón?) o 2) en cómo lidiar con la amenaza que presentan. 

Ejemplos: El Hobbit de J. R. R. Tolkien y The Rage of Dragons de Evan Winter.

  1. Fantasía de capa y espada

Novelas llenas de aventura y acción que tienen como protagonista a un espadachín caballeresco (y generalmente muy estereotipado) que va por ahí rescatando princesas. Es un género que (lamentablemente) ha envejecido y envejecido mal. Ahora, cuando se usa, se tiende a parodiar.  

Ejemplo canónico: La princesa prometida de William Goldman.

  1. Fantasía de espada y brujería 

(No, no es lo mismo que el de arriba). 

Novelas con espadachines como héroes que se embarcan en aventuras llenas de acción. Las tramas tienden a desarrollar el tema de la superación personal y el obstáculo principal tiende a ser el elemento mágico. 

Ejemplo canónico: Conan de Cimmeria de Robert E. Howard. 

  1. Fantasía de historia alternativa

Novelas de época que cambian el curso de la historia al añadir un elemento mágico. 

Ejemplo: la saga Temerario de Naomi Novik.

  1. Fantasía de luz a gas

(Sí, te prometo que es un subgénero que existe).

Novelas ambientadas en la época victoriana, eduardiana o parecidas. Tienden a ir mano a mano con la fantasía urbana y comparten muchos elementos y tropos con el horror gótico. 

Ejemplo: Jonathan Strange y el Señor Norrell de Susana Clarke y Cazadores de Sombras: los orígenes de Cassandra Clare. 

  1. Fantasía de portal

Novelas en las que el mundo mágico o el elemento fantástico se accede solo a través de un tipo de umbral, que puede ser más o menos literal. La trama se tiende a centrar en cómo se debería navegar el mundo fantástico, en descubrir (y no romper) las leyes de este nuevo mundo (¡mejor no comas nada mientras visitas!) y en salir (con vida) sin que nada (o nadie) te acompañe en tu regreso. 

Ejemplo canónico: Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll.  

Ejemplo más figurativo: La comunidad del anillo de J. R. R. Tolkien.

Ejemplo más moderno: Las diez mil puertas de enero de Alix E. Harrow.

  1. Fantasía de pólvora

Novelas en las que, además del elemento mágico, hay pistolas. Desde cañones de chispa hasta artillería moderna, estas historias tienden a explorar y ahondar en la coexistencia (o falta de ella) de la magia y las armas de fuego. 

Ejemplo: la saga Magos de la Pólvora de Brian McClellan

  1. Fantasía de superhéroes

Obras en las que los poderes del héroe le son concedidos por un elemento fantástico. 

Ejemplo: El Dr. Extraño. 

  1. Fantasía épica

Cualquier novela en la que el destino del mundo está en juego. Fantasía a gran escala. La trama tiende a ir sobre fuerzas titánicas que chocan entre sí. 

Ejemplo canónico: La Rueda del Tiempo de Robert Jordan.

  1. Fantasía heroíca

Parecida a la fantasía de espada y brujería pero de escala más épica, no tan personal. Gira en torno a la pelea de el Bien contra el Mal (sí, con Mayúscula) y queda bien claro quién es quién. ¿Qué son los tonos grises? 

Ejemplo: Eragon de Christopher Paolini.

  1. Fantasía militar

Novelas que giran en torno a una guerra o conflicto armado. Los personajes generalmente son soldados o generales. No basta que la novela tenga una guerra como elemento para ser categorizada como fantasía militar, pues estas historias ahondan en las consecuencias emocionales, psicológicas y sociales de estos conflictos. Tiende a ir de la mano con el subgénero Grimdark.

Ejemplo: La Guerra de la Amapola de R. F. Kuang.

  1. Fantasía mítica

Estas historias se distinguen por usar tramas, imaginarios, personajes y simbología de diferentes leyendas y mitos. 

Ejemplo: el mundo de Percy Jackson de Rick Riordan.

  1. Fantasía oscura

Novelas que incorporan temáticas más perturbadoras, personajes moralmente grises y hasta antihéroes. Se acercan a las zonas más oscuras de la psique humana y tienden a explorar qué pasaría si el elemento mágico se usara de maneras más amorales. 

Ejemplo: Berserk de Kentaro Miura.

  1. Fantasía paranormal

Incluye, como su elemento mágico, a seres que están fuera del entendimiento científico del mundo, generalmente inspirados en el folklore o la mitología. Estamos hablando de hombres lobo, vampiros, hadas, etc.

Ejemplo: Crepúsculo de Stephanie Meyer.

  1. Fantasía política

Novelas llenas de intriga cortesana. Las historias giran en torno a las alianzas, enemistades y traiciones del escenario político y se caracterizan porque son las decisiones de la alta sociedad lo que mueve la trama. 

Ejemplo canónico: Una Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin.

  1. Fantasía urbana

Novelas ambientadas en una ciudad, normalmente una metrópolis. Tienden a ir mano a mano con la fantasía/romance paranormal y a explorar la coexistencia (a veces secreta, a veces no) de dos mundos: el mágico y el natural. 

Ejemplo: Los Dresden Files de Jim Butcher.

  1. Grimdark

Fantasía oscura a la enésima potencia. No solo a nivel temático sino también en tono, estilo, trama y personajes. Si la fantasía oscura tenía personajes moralmente grises acá estamos en la zona negra. En general, presenta una cosmovisión pesimista (aunque algunos dirían realista) y cínica en la que el ser humano no es capaz (ya sea inherentemente o por el mundo en el que vive) de ser bueno. 

Ejemplo: La Primera Ley de Joe Abercrombie.

  1. Neofantástico

Textos que presentan la irrupción del elemento fantástico en el mundo natural y la vida del protagonista de una manera prosaica y banal. El elemento fantástico generalmente es una exteriorización/representación de un conflicto interno. Tienden a ser cuentos más que novelas. 

Ejemplo: Carta a una señorita en París de Julio Cortázar.

  1. New Weird

Género híbrido muy interesante que se entiende como el punto de encuentro y conexión de diferentes géneros (el horror, la fantasía, la ciencia ficción, etc.). Toma varios elementos, tropos y arquetipos de estos géneros para crear nuevas configuraciones e historias. También tiende a jugar con los aspectos formales y estructurales de la novela y así crear un sentimiento de extrañeza e incertidumbre en el lector. 

Ejemplo: La estación de la calle Perdido de China Miéville.

  1. Realismo mágico

Historias que presentan el elemento fantástico como parte del mundo primario/natural sin cuestionarlo. La magia tiende a ser vista como algo mundano y a estar inspirada en culturas, hábitos, costumbres y creencias específicas. 

Ejemplo canónico: Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.

Últimos comentarios:

Esta lista no es de ninguna manera exhaustiva, pero sí creo que he logrado recopilar los subgéneros más importantes. También es importante recordar que un libro puede pertenecer a varios subgéneros a la misma vez y que las líneas que separan estos grupos son muy difusas, más escritas en arena que en metal. Lo que alguien considera Gimdark otro puede ver como Fantasía oscura, por ejemplo, y si no quedaba claro ya por los nombres, las diferencias entre la Fantasía de capa y espada y la Fantasía de espada y brujería son mínimas y muy difíciles de reconocer. 

Además, esta taxonomía está basada en una perspectiva de marketing, no en punto de vista literario. Como te habrás dado cuenta, hay subgéneros que indican el tipo de mundo, otros el tipo de magia, otros el tono o la trama. No es muy científica, digamos, esta separación. 

Esta lista la hice con el solo propósito de que, con suerte, te ayude a ponerle nombre a tus gustos para así seguir disfrutándolos o, con más suerte todavía, encuentres nuevos intereses. Creé este blog en gran parte porque a mí nunca nadie me dijo que la fantasía tenía tanto por ofrecer. Así que espero que pueda ser yo esa persona en tu vida. La que yo siempre esperé.  Feliz lectura.

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